Conducir en invierno puede provocar un aumento de accidentes de tránsito. Es una época con ciertas complicaciones meteorológicas donde nos encontramos con fuertes nevadas y heladas con temperaturas bajo cero. Por eso, en este blog queremos ofrecer algunos consejos para afrontar este tipo de condiciones climáticas y mejorar la seguridad en la carretera. Además, si te interesa el mundo del automóvil, puedes especializarte con nuestros Másteres en Mecánica.

¿Cómo conducir en invierno de forma segura?

La conducción en invierno debe tener una planificación y preparación previa. El propietario de un vehículo que quiera conducir en temperaturas bajo cero debe llevar en su vehículo un equipo y materiales especiales para mejorar la seguridad al volante.

En los meses más fríos las precauciones requieren ser más estrictas. A continuación, recordamos algunos consejos para tener en cuenta en estas situaciones:

Duplicar la distancia de seguridad

En invierno el campo de visión es menor y se recomienda duplicar la distancia de seguridad entre vehículos. En las carreteras secundarias o con malas condiciones de nieve es todavía más importante incrementar la precaución. Pero, sobre todo, cuando se conduce de noche, ya que puede haber placas de hielo indetectables en la oscuridad.

Revisar las llantas y los neumáticos

Cuando la temperatura disminuye, la presión de las llantas también reduce. Por eso es fundamental comprobarlo para garantizar su frenada y adherencia. Los neumáticos deben estar en perfectas condiciones y tener la cantidad de aire correcta. Esto es beneficioso para la seguridad, y a la vez, permite ahorrar combustible. También se aconseja verificar la profundidad del dibujo del neumático para poder evacuar eficazmente el agua en caso de lluvia. Y, en caso de ir por zonas con nieve, es recomendable llevar las cadenas en el maletero y saber ponerlas.

Reducir la velocidad

Cuando hay hielo o nieve, el estado de las carreteras suele empeorar. En estos casos, es imprescindible reducir la velocidad de circulación. Es muy importante realizar movimientos poco bruscos y acelerar y frenar siempre suave y con cuidado.  De esta manera, se consigue controlar el vehículo con mayor efectividad.

Encender las luces

La visibilidad en invierno es menor y por eso es necesario utilizar el sistema de iluminación del coche. Una buena manera de guiarnos sobre una carretera con nieve consiste en seguir el trazado marcado por otros vehículos. Así se puede reconocer mejor el camino y las maniobras que se han realizado.

Mantener limpio el parabrisas y las luces

El parabrisas debe estar siempre limpio, tanto la parte exterior como la interior, para evitar que la suciedad impida la visión correcta. Se recomienda cambiarlo, en caso de que su eficacia no sea la óptima, y comprobar que el limpiaparabrisas contenga el nivel de líquido necesario. También es beneficioso limpiar las luces exteriores delanteras y traseras y los intermitentes. De esta manera los otros conductores podrán ver nuestro coche.

Evitar conducir con malas condiciones climáticas

Cuando hay mucha nieve o hielo es preferible no realizar ningún desplazamiento. Sin embargo, si eso ocurre durante el viaje, lo mejor es parar y seguir hasta que las condiciones mejoren.